Vocabulario cafetero: Café lavado

Entre la recolección de las cerezas de café y su tueste, existe un paso fundamental que repercute decisivamente en el sabor final de nuestros cafés. Se denomina procesado o fermentación del café y varía en función de la especie (robusta o arábica) y el país productor. Tres son los métodos principales de fermentación: lavado, natural y honey o semi-lavado.

A diferencia del procesado natural, durante el método lavado se separa el grano de café de su cáscara (se despulpa) y, posteriormente, se fermenta en tanques de agua durante horas o incluso días hasta que el mucílago, la capa más fina que recubre el grano, desaparece completamente. La fermentación natural se hace directamente al sol con la pulpa o cáscara.

El proceso lavado otorga sabores más ácidos y cuerpos más ligeros al café. El natural, sin embargo, suelen tener más cuerpo y sabor afrutado.

Markus

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